Historias de sexo que nos han hecho estremecer este dos mil diecisiete

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Historias de sexo que nos han hecho estremecer este dos mil diecisiete1. Croquetas.
Hace unos años con un novio que tuve estábamos camino a su casa en el autobús y nos fuimos poniendo cachondos, llegamos y subimos. Entramos y estaba todo apagado, supuestamente solo estaba Óscar (un golden retriever), nos saludó, le cerramos la puerta del salón y nos fuimos directos a la habitación, entrecerramos la puerta y al lío. No nos habíamos desvestido, se bajó los pantalones bajo el trasero y me los abrí haciendo lo mismo, me tumbé sobre él y se la metí.Estábamos comenzando a coger ritmo cuando veo por medio de un espéculo y de la rehendija de la puerta de la habitación que la puerta del corredor se abre y entra la madre. Doy por el trasero a su hijo, está a puntito de abrir la puerta del cuarto y ¿qué es la primera cosa que se me ocurre para justificar que estoy vestido con el trasero al aire sobre su hijo? Fingir que le hago cosquillas, como resulta lógico. La mujer entra y saluda sonriendo mientras que le cambia la cara al comprender la situación. “Hola chicos, qué tal, he hecho croquetas ¿QUEREIS CROQUETAS? OS VOY A PONER UN PLATITO DE CROQUETAS” y salió. La pobre, según parece, estaba dormida en el sofá y no la vimos. Jamás nunca había comido croquetas con menos hambre.
Hace unos años con un novio que tuve estábamos camino a su casa en el autobús y nos fuimos poniendo cachondos, llegamos y subimos. Entramos y estaba todo apagado, supuestamente solo estaba Óscar (un golden retriever), nos saludó, le cerramos la puerta del salón y nos fuimos directos a la habitación, entrecerramos la puerta y al lío. No nos habíamos desvestido, se bajó los pantalones bajo el trasero y me los abrí haciendo lo mismo, me tumbé sobre él y se la metí.
Estábamos comenzando a coger ritmo cuando veo por medio de un espéculo y de la rehendija de la puerta de la habitación que la puerta del corredor se abre y entra la madre. Doy por el trasero a su hijo, está a puntito de abrir la puerta del cuarto y ¿qué es la primera cosa que se me ocurre para justificar que estoy vestido con el trasero al aire sobre su hijo? Fingir que le hago cosquillas, como es lógico. La mujer entra y saluda sonriendo mientras que le cambia la cara al comprender la situación. “Hola chicos, qué tal, he hecho croquetas ¿QUEREIS CROQUETAS? OS VOY A PONER UN PLATITO DE CROQUETAS” y salió. La pobre, según parece, estaba dormida en el sofá y no la vimos. Jamás nunca había comido croquetas con menos hambre.
dos. El ‘Mónica Geller’.
Una vez me acosté con un chaval que se dedicaba a la limpieza y mientras que estábamos follando se puso a pasar el dedo por el cabecero de la cama. Mientras que tenía mi pene en su ano se dio la vuelta y me enseñó el dedo con polvo mientras que me miraba recriminatoriamente.
Una vez me acosté con un muchacho que se dedicaba a la limpieza y mientras que estábamos follando se puso a pasar el dedo por el cabecero de la cama. Mientras que tenía mi pene en su ano se dio la vuelta y me enseñó el dedo con polvo mientras que me miraba recriminatoriamente.
tres. El vocalista apasionado.
La primera vez que debí practicar sexo oral, afirmé literalmente: “¡semeja un micrófono, permíteme cantar con él!”. Aún el día de hoy me siento abochornado.
La primera vez que debí practicar sexo oral, afirmé literalmente: “¡semeja un micrófono, permíteme cantar con él!”. Aún el día de hoy me siento abochornado.
cuatro. El Carrie.
Hacía dos días que llevaba retraso con la regla, mas mis progenitores se fueron y bueno, pasaron *cosas*. Mientras que pasaban, nos percatamos de que todo estaba más mojado por ahí abajo de lo común, mas proseguimos del mismo modo. Al minuto y medio aproximadamente decidimos mudar de situación.Susto. Terror. Chillidos de dolor. Sangre por doquier.Había ocurrido un triplete mágico: me había bajado la regla, el condón se había escurrido por completo y estaba en algún sitio en mí y para llenar la velada, se rompió el frenillo. Todo acabó con él en la bañera con una bolsa de hielo y poniendo lavadoras a las 2 de la mañana.
Hacía dos días que llevaba retraso con la regla, mas mis progenitores se fueron y bueno, pasaron *cosas*. Mientras que pasaban, nos percatamos de que todo estaba más mojado por ahí abajo de lo frecuente, mas proseguimos del mismo modo. Al minuto y medio aproximadamente decidimos mudar de situación.
Había ocurrido un triplete mágico: me había bajado la regla, el condón se había escurrido por completo y estaba en algún sitio en mí y para llenar la velada, se rompió el frenillo. Todo acabó con él en la bañera con una bolsa de hielo y poniendo lavadoras a las 2 de la mañana.
cinco. La rotura.
“Estaba tan inquieto a lo largo de mi primera vez que mientras que lo hacíamos, devolví sobre su cama. Acabamos una semana después”.
“Estaba tan inquieto a lo largo de mi primera vez que mientras que lo hacíamos, devolví sobre su cama. Acabamos una semana después”.
seis. El balcón sanguinolento.
Salimos a tomar en nuestra última noche en Tailandia. Cuando volvimos a nuestro hotel, deseamos pasar una última noche de diversión para coronar el viaje. Comenzamos a hacer el amor, y pronto nos percatamos de que había sangre por todos lados. En pavor y borracha, llevé las sábanas al baño para limpiarlas. Creí que había hecho un buen trabajo, conque dejé las sábanas en el balcón a fin de que se secasen. La mañana siguiente, me percaté de que no había limpiado la sangre, y las sábanas, ahora rojas, revoloteaban a la vista de todo Bangkok.
Salimos a tomar en nuestra última noche en Tailandia. Cuando volvimos a nuestro hotel, deseamos pasar una última noche de diversión para coronar el viaje. Comenzamos a hacer el amor, y pronto nos percatamos de que había sangre por doquier. En pavor y borracha, llevé las sábanas al baño para limpiarlas. Creí que había hecho un buen trabajo, con lo que dejé las sábanas en el balcón a fin de que se secasen. La mañana siguiente, me percaté de que no había limpiado la sangre, y las sábanas, ahora rojas, revoloteaban a la vista de todo Bangkok.
siete. La glorieta.
En los comienzos de mi despertar sexual terminé en un banco de una mediana o bien glorieta de una carretera comiéndosela al chaval con el que estaba. Era por la noche, mas recuerdo que pasaron ciertos motoristas que nos jalearon, no sé si en plan “ole tú” o bien “qué asco gays”. Conforme jaleaban los saludé levantando la mano sin sacarme el miembro de la boca. Ante todo, educado. O bien vengativo caso de que nos estuviesen insultando.Luego pasamos a mayores mas el banco era demasiado incómodo y proseguíamos demasiado expuestos. Nuestro calentón nos llevó a unas cañerías gigantes de cemento que estaban en un solar en construcción próximo, como las de Doraemon. Terminamos follando tanto en las cañerías como encima de ellas y le doy merced a nuestra flexibilidad adolescente por no haber acabado ahí encajados.
En los comienzos de mi despertar sexual terminé en un banco de una mediana o bien glorieta de una carretera comiéndosela al muchacho con el que estaba. Era por la noche, mas recuerdo que pasaron ciertos motoristas que nos jalearon, no sé si en plan “ole tú” o bien “qué asco gays”. Conforme jaleaban los saludé levantando la mano sin sacarme el miembro de la boca. Ante todo, educado. O bien vengativo en el caso de que nos estuviesen insultando.
Entonces pasamos a mayores mas el banco era demasiado incómodo y proseguíamos demasiado expuestos. Nuestro calentón nos llevó a unas cañerías gigantes de cemento que estaban en un solar en construcción próximo, como las de Doraemon. Terminamos follando tanto en las cañerías como encima de ellas y le doy merced a nuestra flexibilidad adolescente por no haber acabado ahí encajados.
ocho. El final inopinado.
Mi primera vez fue en un banco de El Retiro con una muchacha que llevaba conociendo un tiempo, afirmaba que tenía experiencia, (la tengo muy grande, de verdad, mucho, dejadme alardear desde el anonimato) y sorprendentemente había poquísima gente para ser otoño de esta manera que… me senté, me abrí el pantalón y me puse el condón, tras un rato besándonos se levantó y se subió el vestido, se separó las braguitas, tanteo y se sentó de puto golpe. Un chillido muy agudo. Me quedé quietísimo unos segundos y cuando se volvió a levantar había sangre por mi pantalón gris. Ella se levantó y se fue corriendo. Regresar a casa en tren con toda la zona de la bragueta (había ciertas máculas hasta la rodilla) llena de sangre fue una experiencia. Al llegar a casa me miraron y ni me preguntaron. Ahora soy gay, naturalmente.
Mi primera vez fue en un banco de El Retiro con una chavala que llevaba conociendo un tiempo, afirmaba que tenía experiencia, (la tengo muy grande, de verdad, mucho, dejadme alardear desde el anonimato) y sorprendentemente había poquísima gente para ser otoño de esta forma que… me senté, me abrí el pantalón y me puse el condón, tras un rato besándonos se levantó y se subió el vestido, se separó las braguitas, tanteo y se sentó de puto golpe. Un chillido muy agudo. Me quedé quietísimo unos segundos y cuando se volvió a levantar había sangre por mi pantalón gris. Ella se levantó y se fue corriendo. Regresar a casa en tren con toda la zona de la bragueta (había ciertas máculas hasta la rodilla) llena de sangre fue una experiencia. Al llegar a casa me miraron y ni me preguntaron. Ahora soy gay, naturalmente.
nueve. La escena del crimen.
Creía que mi periodo prácticamente había terminado, conque invité a mi muchacho a casa. Mientras que rodábamos por el suelo como animales, alguien llamó a la puerta. Mientras que nos poníamos velozmente la ropa, vimos máculas de sangre por todo el sofá y la alfombra. Parecía la escena de un crimen en mi salón. Hallé cosas al azar para esconder las máculas mientras que iba a abrir la puerta. Por suerte, me asistió a adecentar, mas no logramos adecentar todas y cada una de las máculas.
Creía que mi periodo prácticamente había terminado, con lo que invité a mi muchacho a casa. Mientras que rodábamos por el suelo como animales, alguien llamó a la puerta. Mientras que nos poníamos de manera rápida la ropa, vimos máculas de sangre por todo el sofá y la alfombra. Parecía la escena de un crimen en mi salón. Hallé cosas al azar para esconder las máculas mientras que iba a abrir la puerta. Por fortuna, me asistió a adecentar, mas no logramos adecentar todas y cada una de las máculas.

diez. El ‘Jackson Pollock’.
Siempre y en toda circunstancia había pensado que la eyaculación femenina era un mito, trucos circenses que solo se ven en el porno. Una mácula en el tapizado de la pared me recordará siempre y en todo momento lo equivocado que estaba. La tía alcanzó la pared desde la cama, eso es medalla de oro mínimo.
Siempre y en todo momento había pensado que la eyaculación femenina era un mito, trucos circenses que solo se ven en el porno. Una mácula en el tapizado de la pared me recordará siempre y en toda circunstancia lo equivocado que estaba. La tía alcanzó la pared desde la cama, eso es medalla de oro mínimo.
once. El combo del horror.
Yo y un tío con el que había estado saliendo adquirimos conmutes, pusimos una película porno y copiamos lo que hacían los actores. Mas en la película que veíamos utilizaban saliva como lubrificante, conque hicimos lo mismo. El dolor fue tan fuerte que no se parecía a nada que hubiera sentido ya antes. Cuando sacó su pene, había alterado de color a cobrizo mierda. Como todo cayó sobre la cama, nos dio el fragancia y devolvió encima de mí.
Yo y un tío con el que había estado saliendo adquirimos conmutes, pusimos una película porno y copiamos lo que hacían los actores. Mas en la película que veíamos empleaban saliva como lubrificante, conque hicimos lo mismo. El dolor fue tan fuerte que no se parecía a nada que hubiera sentido ya antes. Cuando sacó su pene, había alterado de color a cobrizo mierda. Como todo cayó sobre la cama, nos dio el fragancia y devolvió encima de mí.
doce. El ‘Saw V’
Conocí a un chaval de celebración, nos agradamos y nos fuimos a mi casa. Nos enrollamos y todo perfecto, tuvimos un sexo excelente si bien un tanto bestia. Nos dormimos al terminar y cuando se hizo de día y comenzó a entrar la luz por la ventana, lo vi. El periodo se me había adelantado un par de semanas por un tratamiento que estaba tomando. Las sabanas estaban rojas, tenía sangre por mi cuerpo, había huellas de manos en la pared hechas con sangre y el pobre chaval tenía toda la cara roja tras haberme practicado sexo oral. De verdad, daba la sensación de que en vez de sexo alguien nos hubiera robado dos órganos.
Conocí a un muchacho de celebración, nos agradamos y nos fuimos a mi casa. Nos enrollamos y todo perfecto, tuvimos un sexo excelente si bien un tanto bestia. Nos dormimos al terminar y cuando se hizo de día y comenzó a entrar la luz por la ventana, lo vi. El periodo se me había adelantado un par de semanas por un tratamiento que estaba tomando. Las sabanas estaban rojas, tenía sangre por mi cuerpo, había huellas de manos en la pared hechas con sangre y el pobre chico tenía toda la cara roja tras haberme practicado sexo oral. De verdad, daba la sensación de que en vez de sexo alguien nos hubiera robado dos órganos.

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